A estas alturas me imagino que ya todos sabemos en que terminó la historia de Gary Friedrich y Marvel, donde el indefenso artista intento reclamar la autoría del personaje Ghost Rider a la Todopoderosa Marvel y que terminó con una sentencia favorable para la editorial y la condena para Friedrich a pagar una cantidad por la venta de material no autorizado y la prohibición de que se ostente como el creador del personaje.
Bueno, este asunto ha tenido su impacto en el medio comiqueril y hay una infinidad de comentarios a través de la red por lo que no creo que merezca la pena escribir sobre esto, lo que sí quiero señalar es la reacción de Óscar González Loyo sobre este tema:

"Se tardaron" señala “el precursor de la nueva era del comic mexicano” haciendo alusión a la reproducción que hizo Sean Gordon en su Deviantart de la publicación en Facebook de Stephen Bissette sobre los consejos de su agente, y donde se habla de recomendaciones a los dibujantes sobre la realización de comisiones sobre material no autorizado por el dueño de los derechos.
También en su emisión radial el "padre del coleccionismo en México" remarcó que esta posición la ha venido señalando desde hace años en un tono de "se los dije" que dejaría atónitos a los creadores de los comerciales del IFE.
A simple vista parece que Óscar nos plantó tremendo tapón de boca a aquellos que lo criticamos por su práctica de negarse a dibujar un Naruto.
En realidad las cosas no son así. Primero que nada, la contrademanda de MARVEL es en respuesta al oportunismo que los artistas han tenido por la explotación de los personajes en Hollywood y no una campaña de prohibición de las editoriales en las convenciones. Por supuesto que en un país donde los asuntos más intrascendentes se dirimen en los tribunales ,es lógico que la reacción de los agentes sea tan extrema como para invitar a destruir todo el material que se haya impreso con personajes cuyos derechos de autor pertenecen a otra persona.
En segundo término, si hablamos de lo que legalmente sería correcto ,la práctica que defiende Óscar de solo realizar sketches con los personajes con los que ha trabajado su personal tampoco es lo idóneo, y para explicarme porqué, reproduzco un comentario de Alejandro Palomares:
También en su emisión radial el "padre del coleccionismo en México" remarcó que esta posición la ha venido señalando desde hace años en un tono de "se los dije" que dejaría atónitos a los creadores de los comerciales del IFE.
A simple vista parece que Óscar nos plantó tremendo tapón de boca a aquellos que lo criticamos por su práctica de negarse a dibujar un Naruto.
En realidad las cosas no son así. Primero que nada, la contrademanda de MARVEL es en respuesta al oportunismo que los artistas han tenido por la explotación de los personajes en Hollywood y no una campaña de prohibición de las editoriales en las convenciones. Por supuesto que en un país donde los asuntos más intrascendentes se dirimen en los tribunales ,es lógico que la reacción de los agentes sea tan extrema como para invitar a destruir todo el material que se haya impreso con personajes cuyos derechos de autor pertenecen a otra persona.
En segundo término, si hablamos de lo que legalmente sería correcto ,la práctica que defiende Óscar de solo realizar sketches con los personajes con los que ha trabajado su personal tampoco es lo idóneo, y para explicarme porqué, reproduzco un comentario de Alejandro Palomares:

Sé que acreditar el lucro indirecto es un tanto difícil pero aquí estamos hablando sobre lo que se debe o no de hacer.